lunes, 8 de noviembre de 2010

A tres metros sobre el cielo, Federico Moccia



Con una estremecedora cantidad de críticas negativas, este libro me llamó la atención gracias a unas amigas que hablaban maravillas de él. Así, con esa gran contradicción sobre qué esperar, empecé a leerlo, y ahora os traigo la reseña, justo después de acabarme la segunda parte.


Step es un adolescente que sólo piensa en las motos, la violencia y sus amigos. Babi es una muchacha responsable, inteligente y de buena familia. En una fiesta, Step y sus amigos se cuelan y ambos se conocen. A partir de una relación amor-odio, Step y Babi se conocerán y empezarán una bonita historia de amor... ¿O quizás no tan bonita? Pertenecen a mundos muy diferentes, y ninguno de los dos sabe cómo acabará su historia.

Este libro es muy, pero que muy simple. Descripciones muy cortitas y escuetas, en tiempo presente (a veces da la sensación de estar leyendo acotaciones teatrales) y en tercera persona. De diálogos largos, sin el típico "-dijo..." que a veces hacen que te líes y te pierdas entre quién dice quién, y tengas que releer y ordenar mentalmente cada frase; un gran fallo, en mi opinión, que impide que puedas enterarte de algunas cosas con claridad, algo fundamental en una novela que pretende ser ligera y rápida.
En segunda parte, quiero mandar un mensaje a todos aquellos autores como Moccia: UN LIBRO PARA ADOLESCENTES NO SIGNIFICA UN LIBRO PARA TONTOS. Por Dios, los adolescentes también entendemos las palabras raras. No todos somos unos agresivos. No todos somos simples.
Por otro lado, el libro tarda muchísimo en arrancar: es endemoniadamente pesado en su primera mitad. Vale que su autor nos quiera explicar la historia y situaciones personales de los protagonistas pero, por favor, ¡con cinco o seis capítulos bastaba! ¡Lo que queríamos era acción! Y, hasta que se conocen, se pasa medio libro pesado, cansino y que no aporta nada. Eso sí, a su favor debo decir que, una vez que se conocen, devoré lo que quedaba de libro en apenas dos días.
Los capítulos son muy cortitos, lo que facilita bastante la lectura: si eres como yo, de los que no pueden dejar un capítulo a medias, éste es tu libro. Hay algunos que se eternizan, sin embargo estos eran de una, dos, tres páginas, cinco como mucho.
Su final es muy apresurado. A parte de que no me ha gustado por motivos que comentaré en el contenido, en un capítulo o dos de repente ha cambiado todo sin más. Sin explicaciones ni momentos entre medias. La verdad es que me dejó un mal sabor de boca.
A fin de cuentas, es un libro facilito de leer, con un principio eterno y un final demasiado rápido.


La historia trata del típico matón, agresivo, amante de las motos, que, por una cosa y otra, acaba enamorándose de una chica responsable, serena y estudiosa a la que lleva a su mundo muy fácilmente: Babi se deja influenciar en seguida por Step, ¿tan buena chica era?
Veamos, la historia es muy bonita. Sin embargo, no es apta para mentes soñadoras, ya que está tan idealizada que las que vivimos en el mundo real nos llevamos una gran decepción al descubrir que no hay un chico que te escriba en un puente: "Tú y yo, a tres metros sobre el cielo". Por otro lado, pienso que el hecho de que haya influenciado Step en Babi y no al revés es una mala orientación de la historia... quiero decir, los lectores pueden sacar en claro que al final el "lado oscuro" triunfa.
Gusta a la gente porque es muy bonita, eso sí. Sin embargo, muy poco realista. Y, además, excesivamente larga: como ya he dicho, se podría haber ahorrado el autor unos cuantos capítulos al principio. Es una historia inocente, bonita y muy cándida.
En cuanto a personajes, Step en este primer libro es un ser despreciable (aunque en el segundo mejora la cosa, ya os contaré): es un matón chulo, con un pasado "trágico", en realidad tampoco tan traumático como para convertirle en lo que es, con antecedentes penales (extrañamente solo un juicio, después de todas las peleas y destrozos)... en resumen, un gamberro pero de los graves. Y el autor nos lo pone como un héroe. Decir también que el final que tiene se lo merece: es una buena conclusión por ser como es.
Por otro lado, Babi simplemente no me cae bien (tal vez por influencias del segundo libro). Es una chica con carácter, sí, pero que se deja arrastrar en seguida.
¿Es ésa la imagen que tiene Moccia de los adolescentes?
Resumiendo, el libro es bonito, muy idealizado y me ha dejado muy mal sabor de boca por su final (quizá eso es señal de que me ha llegado), por eso tened en cuenta que es posible que mi reseña sea más dura por eso. Me quedé muy mal cuando lo acabé, y me empecé el segundo libro con la esperanza de que la cosa mejorara. Y mejoró.
No se lo recomiendo a los adolescentes hormonados y soñadores con muchos cambios de humor, u os pasará lo mismo que me pasó a mí: a cabrearse con Moccia.
Sin embargo, a gente realista y que se quiera entretener y quizás emocionar, es un libro para un rato, no es de los que dejan huella. Pero bueno, es "leíble".


Posdata: Mañana os traigo la reseña de "Tengo ganas de ti", que ya lo he acabado, ¡y empiezo esta noche "La mecánica del corazón", que tengo unas ganas locas de leerlo!