domingo, 3 de febrero de 2013

No te escondo nada, Syliva Day

"Gideon Cross apareció en mi vida como un rayo en la oscuridad... Era guapo y brillante, imprevisible y sensual. Me atraía como nadie ni nada lo había hecho nunca."

Una novela de alto voltaje, provocativa y apasionada que no podrás soltar desde la primera a la última página. No te escondo nada, la nueva y sensual novela que arrasa en Estados Unidos, es la primera entrega de la trilogía Crossfire. Con cientos de miles de ejemplares vendidos, el fenómeno no ha hecho más que empezar... 

Lo siento, de verdad que lo siento, pero es inevitable escribir una reseña de esta novela sin remitirnos al éxito rotundo de Cincuenta sombras de Grey. Sin embargo, yo tengo una ventaja: no he leído el "original", sino que directamente he ido a una de las "copias" que mejores críticas recibía. Pero aún no he catado la obra de E. L. James y no por falta de ganas, sino porque estoy esperando a que mi hermana me la deje de una vez. Si la habéis leído, podréis haceros una idea de lo que trata No te escondo nada. Si no, he aquí el resumen: novela erótica en estado puro. Pero no, no es como una película porno. No te escondo nada sigue el hilo argumental de la relación entre los dos protagonistas, Eva y Gideon, y sus diferentes pasados, que no han sido sencillos precisamente.

Vamos a empezar por lo básico: como novela erótica, No te escondo nada cumple su función a la perfección. Es explícita hasta decir basta y narra muy bien los momentos de sexo, de forma que en cada relación sexual que tienen Eva y Gideon se reflejará de forma sutil el momento de su relación por el que pasan. Es decir, si se están enamorando perdidamente, en los momentos eróticos esto se nota; lo mismo si lo que sucede es que se acaban de conocer. Aunque también hay una pega, que para mí no lo es pero para algunas personas sí que puede serlo: el lenguaje empleado en esta novela en cuanto a sexo es vulgar y explícito, los personajes emplean palabras malsonantes y duras. Esto a mí en particular no me ha supuesto ningún problema a la hora de leer y disfrutar de la novela, pero creo que a los posibles lectores debo avisaros para que no os encontréis con la sorpresa.

El estilo de Sylvia Day es sorprendentemente bueno. Me esperaba algo más pobre y sencillo, ya que se ha hablado muy mal del estilo de Cincuenta sombras de Grey y supuse que esta novela sería más de lo mismo. En cambio, la autora tiene una forma de escribir compleja sin resultar de ningún modo pesada y refleja genial los sentimientos de nuestra protagonista, que nos narra la historia en primera persona, lo que nos permite conocerla más y encariñarnos con ella. Las descripciones, sobre todo al principio del libro, están muy bien sin hacer pesada la lectura, colocadas en su justa medida y en el momento exacto.

Sin embargo, hay un contra a la hora de leer No te escondo nada que no puedo evitar mencionar. Hay multitud de erratas, errores de edición y faltas ortográficas, como palabras a las que le faltaban letras, guiones donde no había que ponerlos y diálogos sin su respectivo guión, incoherencias en determinadas oraciones... No habría estado de más cuidar la edición y revisarla más, porque no es agradable encontrarte errores garrafales en una novela editada y publicada escrita supuestamente por una autora de verdad y no por una aficionada, además de que esto es, en mi opinión, una falta de respeto hacia el lector.

La protagonista, Eva, me ha encantado. Es humana, natural, muy real, tiene inseguridades pero también dignidad, se come la cabeza como lo haríamos cualquiera pero es a la vez decidida y valiente. Como protagonista me ha parecido muy adecuada, ya que permite que cualquiera se pueda sentir identificada con ella, y eso siempre gana puntos. Además, al ser la que nos cuenta la historia desde su perspectiva, aportando opiniones, sentimientos y pensamientos, es inevitable cogerle cariño. Un gran acierto por parte de Sylvia Day ha sido no plantarnos a una protagonista ñoña, inmaculada y pura, anodina y sosa. Eva tiene sangre en las venas, tiene sensaciones y sentimientos, no tiene tabúes ante el sexo.

Así es mi Gideon Cross. Ñam.
En cuanto a Gideon, tengo mis reservas. En principio es misterioso, peligroso y oscuro, pero mediante le vamos conociendo conseguimos cogerle más y más cariño. Descubrimos sus debilidades, las flaquezas en un personaje que parecía invencible, logramos ver humanidad en un personaje masculino, cosa que no siempre sucede y, de nuevo, Sylvia Day se apunta un tanto. Sin embargo, también tiene sus cosas: es posesivo y celoso. No deja que ningún hombre se acerque a Eva, no cesa de repetir que ella es "suya". Si esta novela es leída por una persona que tiene las cosas claras, el concepto de relación y demás y tiene siempre en cuenta que esto no es otra cosa que ficción, no hay ningún problema. Pero si lo lee una persona influenciable, adolescente o lo que sea, debe tener en cuenta que una relación así no es sana, y que no debe tomar esto como ejemplo. Ni los celos ni la posesión llevan a buen puerto.

Y sí, voy a seguir poniendo pegas a No te escondo nada. Para empezar, ¿por qué todos los personajes son guapísimos y despampanantes? No me he encontrado con ninguno que sea feo, o normal. La vida no es así, por favor, la gente no se deja guiar sólo por el físico, aunque parezca mentira. Nunca está de más que haya algún personaje un poco menos guapo, que no atractivo, en una novela de este estilo, ya que le aportaría mucho realismo. Y lo mismo digo con el ambiente adinerado que parece obligatorio en este aluvión de novelas eróticas tras el éxito de E. L. James. ¿Por qué todos los mozos de turno son ultra ricos y ultra famosos? ¿No hay personas de andar por casa que desprendan el mismo erotismo? Ayudaría al lector a sentirse más identificado encontrarse en un ambiente que no esté cargado de hoteles lujosos, fiestas atestadas de glamour y caviar para merendar.

Por otro lado, puede que esto sea cosa mía, pero se le da demasiada poca importancia al oscuro y difícil pasado de Eva. No creo que se trate con trivialidad, sino que simplemente parece algo más normal, que no común, de lo que realmente es. Las personas que lean la novela y hayan pasado por algo así puede que no se sientan del todo cómodas con el peso que se le da a este aspecto de la obra.

Sí, No te escondo nada no es un libro perfecto. Tiene muchos errores, detalles que no me han gustado, terribles erratas y descuidos en la edición. Peeeeero... me ha gustado demasiado como para ponerle una mala nota. Es adictiva, se lee muy rápido, cuando no la estaba leyendo sentía que necesitaba volver a adentrarme entre sus páginas. Cuando lo acabé, quería tener el segundo libro entre mis manos para seguir con su historia. Le he cogido un tremendo cariño a los personajes: a Cary, a Eva, incluso a Gideon que, aunque tiene sus cosas, es tan humano y real que cuesta no quererle. Y como la he disfrutado demasiado, me he encariñado muchísimo con ella, me limitaré a que sus muchísimos errores sólo le resten un copo de la puntuación total. Porque me apetece darme el capricho, sí señor.

No te escondo nada es una novela muy sensual y adictiva, con muchos errores ortográficos y detalles no del todo buenos que es imposible pasar por alto, pero a la que es inevitable no cogerle cariño. Con unos personajes trabajados y una historia adictiva, merece la pena darle una oportunidad. Bastante recomendada.

3 comentarios:

Sara dijo...

No me animaba a leerla, pero veo que por lo menos, no parece una copia descarada de Cincuenta sombras.. así que igual le doy una oportunidad.
Besos:)

Ever dijo...

Buenas!!
Lo tengo pendiente en mi estantería, con ganas de leerlo!
Besotes guapa

Johana dijo...

me alegro que te gustara, que molesto lo de los errores ortográficos.