miércoles, 16 de enero de 2013

Por trece razones, Jay Asher

Clay Jensen es un adolescente como cualquier otro que encuentra una misteriosos caja sin remitente dirigida a su nombre. El contenido no es otro que una serie de cintas de grabación que parece haberle enviado Hannah, una compañera de clase que no hace ni dos semanas que se ha suicidado. A pesar del desconcierto que supone volver a oír la voz de Hannah, Clay descubrirá que él es una de las trece personas escogidas para escuchar su historia, en la que se detallan las trece razones por las cuales ha decidido poner fin a su vida. 
Por trece razones, o cómo enfadarte con una novela. Será imposible apartar de mi memoria las alabanzas que los bloggeros, tanto a los que sigo habitualmente como a los que no tanto, escribían en sus espacios sobre la obra de Jay Asher. Cuatro y medio y cinco sobre cinco era la nota habitual que se le daba en las reseñas. Un día, una entrada hablando de este libro se salió de esa tónica. Se había enfadado verdaderamente con él. Todo esto no hacía más que despertar mi curiosidad, hasta que decidí pedirlo a la editorial Ámbar a la que, por supuesto, agradezco el envío.

No voy a soltar improperios por estos dedos míos por respeto a las personas a las que les gustó la novela, al autor que -imagino- trabajó duro para crearla y hacerlo lo mejor posible, y a la editorial que nos la trajo a España. Ha logrado que mucha gente la disfrute, por supuesto. No creo que esos cinco sobre cinco sean por nada, y al fin y al cabo el cometido de un libro es ser disfrutado. Pero, sintiéndolo mucho, este es un blog de opiniones personales sobre las novelas que pasan por mis manos y no debo contenerme a la hora de explicar qué no me gustó de Por trece razones y por qué.

Ni siquiera sé por dónde empezar. Podría empezar por dejar claro algo que no he visto aún mencionado en ninguna reseña: la pésima traducción. Madre mía, ¿en serio nadie se ha dado cuenta de ese ligero detalle? Qué estilo tan antinatural, tan forzado. Quiero creer que es cosa de la traducción, porque no es lógico que aparezcan frases tan sumamente raras a lo largo de la novela. No he anotado ejemplos, no sé por qué, pero lo advertí nada más empezar a leer, allá por el preludio al capítulo perteneciente a cada cinta. Muchas veces me perdía en mitad de un párrafo, y os puedo asegurar que esto no suele sucederle a un lector experto o simplemente habitual. La mala traducción consigue que la novela apenas se aprecie en cuanto a estilo; Jay Asher puede escribir magníficamente bien y perder todo el encanto al estar mal traducido.
Pero, al contrario de lo que pueda parecer, también he notado aspectos positivos en cuanto al estilo de Por trece razones. El libro está narrado a dos voces: la de Clay, nuestro protagonista, y la de Hannah por medio de las cintas que Clay escucha, lo que es bastante original, he de admitirlo. Por esta dualidad narrativa es muy importante que durante la lectura estemos atentos, ya que a la mínima que nos distraigamos podemos perder el hilo y no saber quién cuenta qué o a quién le pasa cada cosa. Enfatizando en el tema de la traducción, imaginaos cómo debe ser si, aún estando muy pendiente en la lectura por eso de las dos voces, solía perderme...

Otro tema a parte son los personajes y la historia. No se puede analizar unos sin la otra, ya que está todo entrelazado de tal forma que la historia está basada al cien por cien en la construcción de los personajes. El libro plantea lo siguiente: una joven se suicida y, antes de hacerlo, graba unas cintas explicando sus motivos y se encarga de que, de forma póstuma, les vayan llegando a los presuntos culpables de su trágica decisión. Esta premisa puede ser interesante si está bien tratada, pero no, no y no, terminantemente no. El planteamiento del autor no es sólo flojo, sino que roza lo absurdo. Los motivos de la muerte de Hannah son ridículos e incluso ofensivos hacia las personas que han sufrido este tipo de situaciones. Además, no es una tontería culpar a ciertos individuos del suicidio de alguien. No se puede tratar esto a la ligera, quiero decir, ¿alguien que elabora una lista de "tías buenas" del instituto e introduce en la columna de "guapas" -que ni siquiera feas, no, guapas- a la chica en cuestión, merece ser culpado de su suicidio?

Como os he dicho ya, la historia se estructura en base a sus personajes, por tanto si los protagonistas están mal planteados, la historia será nefasta. Y, efectivamente, Clay tiene un pase, pero Hannah Baker es simplemente irritante, incoherente, exagerada y pedante. Es, según mi memoria lectora recuerda, uno de los peores personajes femeninos con los que me he podido topar, y voy a explicaros por qué. Para empezar, ¿qué clase de persona en las puertas del suicidio se dedica a culpar a otros de su decisión? Es un acto terriblemente egoísta, y no sólo eso, sino incoherente. Alguien en estas condiciones no se siente así, con la fuerza y el odio que demuestra en las cintas, sino desolada, desesperada, sin ganas de vivir. Y, decidme, si no tienes energía para vivir, ¿sí la tienes para grabar una serie de elaboradísimas cintas, con mapa incluido, culpando a otros de una decisión que has tomado tú basándote en unos motivos absurdos?

Porque esa es otra. ¿Qué motivos son esos? Hannah se sentía sola, Hannah no tenía amigos, a Hannah la apuñalaban por la espalda a la mínima de cambio. ¿Quién no se ha sentido solo alguna vez a lo largo de la vida, más aún en esa difícil etapa que es la adolescencia? ¿Quién no se ha encontrado decepciones? ¿Quién no se ha sentido alguna vez utilizado? ¿Quién no ha discutido con una amiga? Y, decidme, ¿quién no ha escuchado rumores erróneos sobre sí mismo? Los motivos de Hannah no dejan de parecerme irrisorios, si bien es cierto que se van tornando más serios mediante la novela avanza. Por otro lado, ¿qué es exactamente lo que el autor pretende transmitir? ¿Que las repercusiones de lo que a nosotros pueden parecernos tonterías quizá sean más graves de lo que imaginamos? Bueno, puede. ¿Que la venganza es buena y por eso Hannah culpa con mala uva a personas que no hicieron nada grave, simplemente por cómo se sentía? No sé yo si este es un buen mensaje para transmitir al supuesto público adolescente al que está dirigido Por trece razones.

Además de ser una historia exagerada, no deja de ser completamente irreal. Es muy difícil, mucho, que alguien se tope con personas tan malas -y ni una sola buena- a lo largo de su juventud. La gente no es así. Hay personas crueles, pero son nada comparado con la gente que tiene una moralidad correcta. No sé si será que en Estados Unidos los adolescentes son odio puro, pero vamos, yo no he sabido de nadie en mi entorno que esté solo al completo, que no reciba cariño cuando lo necesita.

Por trece razones me ha parecido una novela que deja muchísimo que desear. Ha resultado ser una burda exageración de la realidad adolescente, pintándola como cruel y horrible; las motivaciones de los personajes, especialmente de Hannah, no son coherentes ni tienen sentido, además de estar pésimamente traducida. No la recomiendo para nada.

13 comentarios:

Espe dijo...

Es una pena que te haya gustado tan poco. Con las ganas que le tengo yo.
Un beso

Jesús Alberto Loredo González dijo...

Voy pasando por aquí, pero no me puedo ir sin felicitarles por este blog. me encanto el diseño, en especial la imagen de cabecera. Angel Beats!!!

saludos.

MyuMyu dijo...

A mí la verdad es que sí me gustó el libro y no tengo mucha queja. Es cierto que los motivos para suicidarse de Hannah no me parecen lo suficientemente fuertes, pero bueno, cada persona es un mundo.
¡Besos!

Miyu dijo...

A mí tampoco me gustó NADA XDD fíjate si no me gustó que se fue directamente al intercambio... xDDDDD.

Saru dijo...

Yo puse a este libro en mi ranking de peores xDDDDD
Es totalmente insultante, sobre todo si has sufrido bullying en el instituto. Que Hannah se suicide por esa CHORRADA... diox mío, qué tía más tonta!
Solo me gustó Clay, el pobre no tenía la culpa, aunque yo hubiera tirado las cintas y a cagar xD

Nina dijo...

MI gozo a un pozo xDDDDDDDDDDDD crei que era bueno la verdad. Ahora no xd

María dijo...

No podías haberlo expresado mejor. Estoy completamente de acuerdo contigo. La idea de la que parte el libro me parece bastante buena y el autor la ha echado a perder. Podría haber puesto otros motivos al suicidio de Hannah y no esas tonterías que le pueden pasar a cualquiera. En fin, una decepción, me esperaba mucho más.

Un beso :)

asdfghj dijo...

ustedes no entienenden el libro y su significado, esas ideas insignicantes que ustedes consideran son las que van formando una "bola de nieve" y una lucha sola contra eso ya que ni tenía nadie, y nadie le proporcionaba ayuda, es increíble, la adolescencia sí es una etapa bastante horrible y sufrida, eso no quiere decir que no tenga cosas buenas. "Además de ser una historia exagerada, no deja de ser completamente irreal." respeto tu opinión pero sinceramente te falta conocer, no tiene nada de irreal, al contrario es bastante realista, no entienden el libro para nada.

Malu dijo...

Tienes mucha razón sabia que no era la única que pensaba que hanna exageraba, creo que toda persona q ya haya pasado por la adolescencia sabe que en el colegio o centro de estudiis existe todo tipo de personas uno debe saber sobrellevar estas situaciones, además creo q el autor debió haber creado otras razones q llevaron a hanna al suicidio, sus razones son totalmente pobres.

Cristina dijo...

Si el libro te pareció tan malo fue porque no lo entendiste. lo que el autor quería mostrar es que nadie tiene idea de como afectan sus acciones en la vida de los demás. tienes que verlo desde la perspectiva de Hannah.
Antes de criticar, mejor intenta entender el sentido del libro. ´
pd: si tanto odiaste la traducción, léelo en ingles

Angie Canibilo dijo...

encuentro que te estas dirigiendo al suicidio mas que al libro en si, creo que estas comentando algo que no esta en tus conocimientos porque aveces si pasa, lo de la vida de Hannah ah pasado, al momento que pasa algo malo ellos empiezan a tener una visión negativa en la vida y se concentran en ver lo malo, y es lo que hiso ella, puede haber sido simplemente sensible.
en mi opinión no entendiste la moraleja del libro ya que te enfocaste en una sola cosa, yo la entendí perfecta, es ponerse en el lugar del personaje.

Brenda Vilchis dijo...

Yo tengo opiniones encontradas con el libro, si bien no me parece muy normal ir por ahí culpando a la gente por una desicion que tu tomaste, también creo que lo que a algunos nos puede parecer un problema mínimo a otros les parece un mundo y como dice Angie Canibilo hay personas que con una mala experiencia o varias empiezan a tomar todo por el lado pesimista,no todos estamos hechos de la misma pasta y hay quienes lidian con sus conflictos de manera diferente. Con este libro me pongo del lado del personaje de Clay el mismo dice que ella no intento suficiente ni acercarse ni explicarle a nadie lo que le pasaba y que tomó la desicion sola sin pensar en nadie más, definitivo no está ni cerca de ser parte de mis favoritos pero tampoco lo tacho por completo creo que dejo algo, aunque es verdad que en todo el libro yo no conecte mucho con Hannah simplemente por que su personalidad me parece bastante derrotista

Gaby dijo...

Tal vez tu pienses que no son lo suficientemente fuertes pero imagínate que te pase todo eso casi al mismo tiempo e incluso una violación